Las normas UNE y la marcha de la sal

Hace poco Geodiendo nos recordaba las condiciones de uso de las normas UNE, entre las que me sorprendió la de confidencialidad:

Confidencialidad. El conocimiento de cualquier información contenida en los documentos tiene la consideración de confidencial y secreto comercial. El beneficiario se obliga a respetar y actuar de acuerdo con este pacto de confidencialidad. Se excluye de este acuerdo la información que sea de dominio público.

Es decir, que sólo podemos conocer el contenido de las normas aquellos que las hayamos comprado. No nos lo puede contar un amigo, y no nos podemos apuntar a un curso que nos las explique: Aquel que imparta un curso en el que cuente el contenido de alguna de las UNE está incumpliendo sus condiciones de uso…

Y sin embargo el CTE (artículo 3º de la parte 1) dice que es obligatorio conocerlas:

b) unos procedimientos cuya utilización acredita el cumplimiento de aquellas exigencias básicas, concretados en forma de métodos de verificación o soluciones sancionadas por la práctica. También podrán contener remisión o referencia a instrucciones, reglamentos u otras normas técnicas a los efectos de especificación y control de los materiales, métodos de ensayo y datos o procedimientos de cálculo, que deberán ser tenidos en cuenta en la redacción del proyecto del edificio y su construcción.

La licencia de uso es monopuesto y monousuario. Así que por cada técnico dedicado a la redacción de proyectos de edificación hay que comprar un ejemplar de todas las UNEs que se citen en el CTE (que son muchas) ya que por un lado deben ser tenidas en cuenta, y por otro lado son monousuario y confidenciales…

Reducción al absurdo

Las estupideces se desmontan llevándolas hasta sus últimas consecuencias. Pongamos un par de ejemplos.

Sobre los ensayos y las certificaciones de producto:

Un fabricante de lo que sea te dice que su producto cumple con los requerimientos que necesitas por que lo han ensayado y cumple nosequé norma UNE. Le preguntas que cuales son los límites o las características de ese ensayo que cita. Te contesta que no te lo puede responder porque es supersecretopalabritadelniñojesús.

Sobre el aprendizaje y el debate:

En el pasillo, junto a la máquina del café se entabla una conversación de técnicos:

-¿Qué tal llevas lo de la nave?

-Mal, no me aclaro con el pandeo lateral

-Es muy fácil, coges el valor de piiiiiiiiiiiiiiiiiiii…

Cuando se empieza a hablar del contenido de una norma UNE, el hilo musical , modificado por un técnico de AENOR, emite un pitido ensordecedor que censura toda posible referencia al contenido de cualquier UNE… (Y es que entre otras condiciones, hay que abrir la puerta a AENOR: “El beneficiario autorizará a cualquier representante acreditado de AENOR a visitar sus locales, al objeto de…“)

No es un chiste, no es una tontería, es una cosa seria: Estamos tirando por la basura los últimos años desde el renacimiento y la ilustración para volver al hermetismo de la edad media. No justifico lo que hago porque es un secreto profesional, te lo crees y punto, y cuanta menos gente lo sepa, mejor. Me recuerda terriblemente a la abadía de “El nombre de la rosa” en el que aquél que osaba leer el libro prohibido moría envenenado y con la lengua negra.

¿Quien es el Jorge de Burgos del siglo XXI?

El mito de la caverna

Existen muchas publicaciones técnicas que cuentan lo que cuentan algunas normas UNE. Estoy pensando en los libros que tengo sobre estructuras de Ramón Argüelles, en los de madera de Ramón Argüelles y Francisco Arriaga, pero seguro que hay muchos más…

Ahí podemos aprender a aplicar los eurocódigos sin haberlos comprado ni leído. No me interesa saber si los autores tienen una licencia más permisiva que les permita escribir sobre lo que hablan los libros prohibidos, o simplemente se han saltado a la torera las condiciones de uso. Me da igual. El caso es que me permite conocer de segunda mano lo que dicen los eurocódigos.

Y aquí entra el mito de la caverna de Platón: Platón tenía una visión muy curiosa de la realidad, en la que el mundo de las ideas era perfecto, y el mundo de las realidades solo las sombras de ése. Los habitantes de la caverna sólo podían ver las sombras de lo que ocurría hacia afuera, sin llegar a mirar a la luz que les cegaría.

De la misma manera, los técnicos podremos leer a precios asequibles los libros que hablan de las normas UNE. Además, no hay unas condiciones de uso que nos hagan firmar en la librería en la que nos comprometamos a no contar lo que leamos en el libro. Estos libros proyectan las sombras de las normas UNE. No son las fuentes originales, de las que no podemos hablar, y a precios prohibitivos, pero nos ayudan a conocerlas.

Es muy triste que el poder de un lobby feroz obstaculice el progreso y la calidad de una forma tan eficaz.

La marcha de la sal

En su día, el imperio británico tenía el monopolio de la sal en la india. La sal no sirve sólo para que las cosas estén más sabrosas, es un mineral fundamental para la conservación de los alimentos.

Gandhi se opuso a este monopolio con la marcha de la sal. La idea es muy sencilla:

Llegas a la costa, con un montón de insurgentes, y en marcha pacífica te acercas a las salinas. Aunque esté lleno de soldados británicos, te agachas y coges un puñadito de sal. La bala que te mataría es bastante más cara que el puñado de sal, así que nadie dispara a un indio por un puñado de sal. Cada indio coge su puñadito, y se genera un hábito: Si quiero sal, la cojo…

Creo que la desobediencia civil es una herramienta útil y necesaria, por éso os incito a que todas las UNE que estén al alcance de vuestras manos las compartáis sin reparo. A ninguno nos van a encarcelar por subir un documento a algún servidor gratuito, o por dejarlas en la mula…

Y con un poco de insistencia a lo mejor acabamos con esta perversa relación entre lo público y lo privado, entre lo obligatorio y lo confidencial…


Actualización 12 de mayo de 2011

Hay quien cree que montando un grupo que tenga muchos fans en facebook se puede llegar a cualquier parte. Incluso a que las normas UNE sean gratuitas. Yo no les quitaré la ilusión.


Actualización 29 de octubre de 2016

Los eurocódigos ya son libres. No sé desde cuando, pero ya se pueden descargar de forma gratuíta.

Anuncios

Acerca de Pablo Nieto Cabezas

Arquitecto

Publicado el 10 mayo, 2011 en CTE, Eurocódigos, Normativa y etiquetado en , , , , , , . Guarda el enlace permanente. 15 comentarios.

  1. Muy buena entrada Pablo.
    Es un absurdo como escribes.

    • Tú, que estás en Bélgica, nos podías contar cómo funciona cuando en un país se publican los anexos nacionales, se derogan las normas nacionales y los eurocódigos se convierten en obligatorios.
      ¿Se desmantela entonces el monopolio de distribución?
      ¿Aparecen en los boletines oficiales?

      Muchas gracias

  2. He vuelto en marzo.
    Pero lo eurocódigos son opacos. En mi empresa se podían consultar internamente, tenían la colección, aunque no completa. Faltaban los referentes a acciones, fábrica y madera.
    Para mí la clave Pablo es la obligatoriedad, sí las normas son obligatorias deben ser accesibles a todo el mundo. Si son recomendaciones que las siga, y pague, quién lo desee.
    Lo que no es lógico, es que habiendo unos eurocódigos muy completos, estemos en España con copias, como son la EHE y el CTE. Por no hablar de la reciente EAE.
    Un saludo y felicidades por el blog.
    Por cierto soy compañero de I. moreu.

    • Pero lo eurocódigos son opacos

      Me dejas helado: Tenía la esperanza de que aquí no fueran obligatorios aun porque todo lo obligatorio debe ser de libre distribución, y estaban retardando la implantación para no cerrar el kiosko de AENOR. Pero si en un país civilizado son obligatorios y sin embargo secretos, ya no sé qué pensar de nuestro futuro…

      Por cierto soy compañero de I. moreu.

      Internet es un pañuelo. 😉

  3. Ten en cuenta que si fueran abiertos en Bélgica accederíamos igualmente desde aquí. Y no he visto nunca ningún acceso de ese tipo para descargar los eurocódigos.
    También en Gran Bretaña son la normativa obligatoria, en marzo del año pasado se derogaron los British Standards. Y me pasó lo mismo, sólo puede acceder a ellos por medio de la intranet de mi empresa, y no a todos.

  4. Por cierto, lo mismo pasaba con las British Standards y con la ACI-318 americana.
    También hay que decir en descargo de las ingenierías del fuera de España, que se gastan la pasta en tener la normativa para sus empleados.

    • También hay que decir en descargo de las ingenierías del fuera de España, que se gastan la pasta en tener la normativa para sus empleados.

      Una cosa no quita la otra:
      Hay que tener un compromiso claro con la calidad, que tiene mucho que ver con la formación. Tanto los profesionales como las administraciones.

      Si las normas son accesibles y gratuitas, el esfuerzo del profesional se reduce a dedicar tiempo y calentamiento neuronal al dominio de todas esas normas de referencia. El debate público sólo puede mejorar el entendimiento de las normas o, incluso, las normas en sí. Siempre hay alguien que encuentra una errata o algo discutible…

      Si por el contrario, las normas son confidenciales, el esfuerzo de los profesionales es, además, económico y alguien hace el agosto.
      Además, el debate es imposible, y el aprendizaje se convierte en delito: Si no se puede hablar de lo que dicen las normas, ¿cómo aprendemos o explicamos?

      Que las ingenierías de fuera se gasten la pasta en normas dice mucho y muy malo de los lobbys.

  5. Lo que pasa es que aquí se dan las dos circunstancias al mismo tiempo. Los técnicos hacemos “el indio”, compartiendo las normas cual puñado de sal, mientras universidades, centros oficiales y empresas pagan los diezmos a AENOR por su monopolio. Mientras AENOR se siga financiando por esas vías, de poco servirá nuestra desobediencia civil.

    • El número de universidades es pequeño comparado con el número de profesionales que ponen en el mercado todos los años. De forma que sospecho que los diezmos que pagan las universidades son una ínfima parte del total.

      Por otro lado me consta que las UNE en formato PDF se escapan de las universidades como lo haría el agua en una cesta de mimbre: Gran parte de las copias de las UNE que circulan por la red están autorizadas a una universidad. Así que no está tan claro si las universidades son sponsors de AENOR o si son agentes dobles a favor de la marcha de la sal…

      Yo creo que es un movimiento útil, aunque AENOR se siga financiando de ese modo tan irregular, cuanto menos euros entren, menos financiación irregular habrá. Obvio. Y desde luego, creo que es mucho más útil que juntarse en facefuck para protestar, retroalimentar la mala leche y no conseguir nada. Lo siento, pero debo reconocer mi poca fe en algunos movimientos de la red…

  6. Hace ya casi una década si no más que escribí un email a la unión europea denunciando el hecho de que leyes obligatorias por referencia no fueran del dominio público cual el más antiguo derecho romano demanda, publicidad de la ley en las columnas del capitolio, y fui respondido de manera vergonzosa por un funcionario de turno de por Bélgica, no haciendo ni puñetero caso de algo tan evidente y negando la mayor. En fin, más dura será la caída.

  7. Acabo de leer el comentario de un anónimo y el comentario de Coya en el blog de geodiendo en el que citan el Real Decreto 2200/1995, de 28 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de la Infraestructura para la Calidad y la Seguridad Industrial. digno de mención:

    Artículo 11. Obligaciones.
    Con carácter general el Organismo de normalización deberá cumplir las siguientes obligaciones:
    (…)
    k) Disponer de un fondo documental de textos actualizados de las normas españolas, a disposición del público, para su consulta de forma gratuita, así como atender las peticiones de información que se le realicen sobre las normas o proyectos de normas.

    Voy a pedir audiencia para que me dejen consultar el fondo documental de normas de AENOR…

  8. En realidad creo que si tienen dicho fondo documental para consulta. Al menos en Bilbao y Madrid. Lo que no quita que sea vergonzoso tener que acudir a esos sitios siendo su conocimiento obligatorio.

    Por otro lado ¿habría alguna manera de recopilar e-links del emule sin comprometer a nadie? Yo tengo algunas que podría escanear, pero si luego cuelgo aquí los enlaces igual al dueño del blog le busco un lío.

    • Esta entrada es un llamamiento a la desobediencia. Y precisamente por éso, te agradecería que no colgases justo aquí los enlaces: Para que no me obliguen a eliminar esta entrada. No es que no quiera meterme en líos, todo lo contrario, ya me he metido bastante. Solo que no quiero dar pretextos a quienes conviene que desaparezca este menaje.
      La solución es fácil: se pueden crear listas en Googledocs, moverlas por las redes sociales, etcétera. En el vídeo que aparece en Tupé Bonzo, a partir del minuto 24, David Bravo cuenta qué fácil es mover estas cosas.

      A día de hoy, basta con poner obviedades como “Eurocode download free” en Google para encontrar bastante…

      Y sí, existe el fondo documental en todas las delegaciones de AENOR.

  1. Pingback: Los eurocódigos ya se pueden descargar | el blog de Pablo Nieto Cabezas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: